CONVERSACIONES FRENTE A LA TELE...

jueves, 28 de mayo de 2009

- De verdad, que tele más mala!

¬¬

- Ainsss…no me mires así, jomio! Que no me refiero al aparato, me refiero a la mieeer de programas que ponen últimamente a estas horas.


Cojo el mando del ¡OH, NO! con intención de hacer un zapping de esos infinitos…de esos que cuando terminas de pasar todos los canales, en el primero que habías visto acaba de terminar la saga entera del Señor de los Anillos (versión extendida), que empezaba a la vez que empezaste tu el zapping.


¬¬

- ¿Qué??? Te gusta esta basura??

- …

- Joer…eso es un si!


Me tiro para atrás y me enfurruño con el mando abrazado…Él se queda embobao mirando la tele…

Un minuto después, lo vuelvo a intentar:


- Ey…venga…va…que esto es un tostón! Vamos a ver otra cosa!

¬¬

- Jooooo! Es que contigo no se puede ver la tele, eh! Que cansino que eres!…Y no me mires cuando te hablo, no! Ainsss…¡Te parecerá bonito! ¿Quieres dejar ya de mirar a la tele como si te hubiera abducido y decirme qué narices le ves a este truño de programa??

- …

- Arrgggh…pues se siente! El mando lo tengo yo y pienso cambiar!

¬¬

- Aaaah! Ahora no vengas con excusas, que has tenido tu oportunidad de explicarte, eh! Pero, claro…


Entonces una voz me llama a voz en grito desde la cocina:


- Marthaaaaaaaaaaaaaaaa!

- Digame usteeeeeeeeeed!

- ¿Es que estás hablando con el gatoooooo??

- Uppppshhh…- (Menuda pillada!).


Vale, si, lo reconozco…estaba hablando con el gato! Pero es que me aburría mucho, jo! Que no había nada en la tele…y él estaba ahí a mi lado, tan mono y tan interesado en la caja tonta que…

SECTAS COMERCIALES

viernes, 22 de mayo de 2009

Hasta ayer mismo no sabía de su existencia…Pero resulta que las Sectas Comerciales están a la orden del día.

Anoche, a mi chico le llegó un correo que le extrañó bastante, así que me llamó para que lo viera. Cuando lo leí, le miré con cara de “Einnnn???” y lo volví a leer…y me volví a quedar igual de extrañada…

El correo en cuestión era una “especie” de oferta de trabajo…y las razones por las que no me cuadraba nada lo que estaba leyendo son, básicamente, las siguientes:


1º En ningún sitio aparecía el nombre de la empresa.

Maloooooo…si todavía no tienen nombre, no le veo yo mucho futuro a esto, eh!

2º Hablaban de un segundo proceso de selección.

¿Qué pasó con el 1º??? ¿Se lo merendaron con papas?

3º Te instaban a que TÚ llamaras para concertar una entrevista…

¿Lo normal en estos casos no es que ellos te llamen a ti??? Y entonces tu saltas de alegría porque tienes una entrevista de trabajo y todas esas cosas?? ¿Por qué en esta “empresa” tienes que llamar tú??? Para que sean ellos los que salten alegría????? Ummmmm…

4º He aquí la razón más importante de todas. Y es que, firmaban Jessica y Mariló, que eran por las que tenías que preguntar cuando llamaras…Así, a secas, sin apellidos ni nada.

Vengaaaa, esto no es serio, por Dior! Que al leer esos nombres no pude evitar pensar en el “Bar Caribe” de Melendi!!! (Si, si…ese que está “lleno de princesas, lígeras de ropa, de sangre caliente y con el alma rota…”). Mmmmmmmmmm…


Llegados a este punto, decidimos (como buenos periodistas de carrera y de corazón) ponernos a investigar un poquillo…No hizo falta poner en práctica ninguna técnica de investigación extraordinaria. Simplemente con acudir a San Google y buscar la dirección de correo desde la que había llegado el mail, aparecieron ante nuestros ojos un montón de respuestas…Estábamos ante una Secta Comercial.

O_o

Resumiendo, esta gente se dedica a “captar” trabajadores a través de ofertas de empleo colgadas en portales de Internet o publicadas en periódicos locales, a través de mails como este que os contaba…

Aprovechan la entrevista para presentarse como “Empresas Internacionales” de gran éxito, que importan a España una nueva manera de trabajar…que a grandes rasgos consiste en utilizar técnicas de manipulación de la conducta del individuo (vamos, lo que toda la vida de Dior, venimos conociendo como “lavado de cerebro”), basadas en el premio y el castigo (ahí es nada) dependiendo de si les gusta o no la labor de sus “empleados” (que por cierto, éstos de Seguridad Social y esas cosas se pueden ir olvidando). De las horas mínimas establecidas por ley…nanai! Que hay que trabajar hasta completar los objetivos requeridos…y eso quiere decir que hay que pringar las horas que hagan falta, incluidos fines de semana. Además, de sueldo fijo nada de nada. Todo depende de las ventas que hagas (suelen dedicarse al marketing telefónico, vendiendo a los pobres ciudadanos de a pie cualquier tipo de producto que, por supuesto, termina siendo una estafa en toda regla…). Y, a pesar de no tener sueldo fijo, todos los meses suelen guardarse una parte de TU dinero que “supuestamente” te darán meses después ¡Mira tú que buena gente que son! Que te ayudan a ahorrar y todo!

Consiguen “contratarte” (ejem…ENGAÑARTE) metiéndote en la cabeza la idea de que tu vida es una auténtica mier….. y que les necesitas para ser feliz. Sólo ellos pueden ayudarte y bla, bla, bla…

En los últimos meses estas Sectas Comerciales, están en pleno auge. Con esto de la dichosa crisis, la gente está desesperada por encontrar trabajo y ellos se aprovechan de la situación.

Aquí os dejo un link de un blog que encontramos mi chico y yo durante ardua tarea de investigación, en el que se explica todo esto a la perfección y del que he sacado casi toda la información para este post. Pero, si tenéis interés por el tema, ya os digo que Internet está plagada de documentación al respecto…

Pensé que era algo que merecía ser divulgado…¡tremendísimos hijos de……! Ainsss!

Alucinadita que me quedé, oye! Cómo se las gastan las amigas Jessica y Mariló!

LA MESA DE AL LADO

lunes, 18 de mayo de 2009

La gran fiesta europea se celebró el sábado por la noche, y yo poco más y ni me entero, oigan! Así que, agradezco en el alma a los folloneros de la mesa de al lado que pidieran a los camareros encarecidamente que les pusieran Eurovisión.

La mesa de al lado en cuestión, estaba ocupada por unas 12 ó 15 personas de las siguientes nacionalidades: noruegos, daneses y alemanes. Estaban todos entraditos en años…de los 50 a los 70, diría yo. Y para ellos, parecía que estaba teniendo lugar el acontecimiento del siglo…Para ellos y sólo para ellos, porque el resto de personas cuerdas y razonables que nos encontrábamos en el restaurante (españolitos de a pie…) en el mismo momento en que en la pantalla apareció la palabra Eurovisión, giramos la cabeza como por acto reflejo hacia la otra tele del local, la de la barra, la que tenía puesto el fútbol (sin comentarios X, porfaplease!)…

Y así parecía que iba a quedar la cosa…pero que bah!

Cada vez que saltaba al escenario el representante del país de uno de los comensales de la mesa de al lado, pedían que se subiera el volumen…y los compatriotas del participante en cuestión se ponían a bailar y a cantar a voz en grito.

Tal era la fiesta que se habían montado los amigos a costa de Eurovisión que poco a poco fueron llamando la atención del resto de personillas que por allí andábamos, y que terminamos olvidándonos hasta del fútbol (Válgame Dior, que eso pase en España no tiene nombre!). Observarles era un espectáculo mucho mayor a cualquiera que pudiera ofrecer la tele esa noche…

Cuando apareció el violista noruego en pantalla, aquello ya fue el acabose. Que gritos, que alegría, que viejuna noruega pesada que no le ocurrió otra cosa que venirse para nuestra mesa!! Agarró una silla y a nuestra verita que se vino (eso si, con su vasito de vodka en la mano, ejem)…Y ella fue la que, en el spanglish más tradicional, nos informó de las nacionalidades de sus acompañantes y de la euforia que suponía para todos ellos esto de Eurovisión. Mira tu, y yo que pensaba que a este festival ya nadie le prestaba atención en Europa…pues va a ser que si, oigan! Que vamos a ser nosotros solos los que hemos decidido hacer oídos sordos (normal, por otra parte, que siempre nos comemos los mocos…y con el futbol, pues oye, que se nos da mejor, y nos hace más felices!).

Y así las cosas, con la noruega fluctuando entre su mesa (para rellenarse de vez en cuando el vasito de vodka) y la nuestra, llegó el tan ansiado momento. Por fin Soraya apareció ante nuestros ojos… La noruega se puso a gritar como una loca: “Spain, Spain”, mientras nos daba golpecitos en el hombro para que miráramos raudos y veloces, no nos fuéramos a perder cualquier detalle…Y ale, todos superserios mirando a la Soraya, y la noruega superfeliz baila que te baila…y un amigo que me da un codazo a media canción y me pregunta bajito:

- Oye, y esta quién coño es???

- Pues la Soyaya, jomio…digooooo, la Soraya!

- Pero esta ¿qué es? ¿triunfita o algo?

- Ahí le has dao…

- Aaaahhmmm…ahora lo entiendo…

(Puso una cara de místico que parecía que acababa de encontrar la verdad verdadera del por qué de todas las cosas…).

Y empezaron las votaciones. La noruega se vuelve a la mesa de al lado y se une al resto de guiris amiguitos suyos, que se habían puesto en pie y todo (y duraron de pie toooodas las votaciones, eeeh!).

Cada vez que se oía eso de “Norway, twelve points”, la noruega y sus colegas brinca que te brinca por la sala…aquello era digno de ser grabado, de verdad…ahí, todos tan felices, con sus naricitas rojas de tanto vodka…ains, que entrañables momentos!.

A mitad de las votaciones una amiga de la noruega se subió encima de una silla a dar saltos gritando algo imposible de descifrar, que ya no entender! Y mis mandíbulas ya no daban más de si…hacía tiempo que no me reía tantísimo, por Dior!

Bueno, imagino que ya sabéis todos quién ganó. Así que podéis imaginaros el estado de desbordante alegría que mostraba la noruega...que pidió hasta una botella de champán, oye! Brindaron y se abrazaron…

Alucinadita que estaba yo, queridos bloggers de mi alma y de mi corazón! Y no podía parar de preguntarme si el año que ganó Masiel por estas tierras se vivió igual…

Y cuando ya se iban, la buena de la noruega se acercó todo compungida a decirnos que sentía mucho que Spain hubiera quedado tan mal…

"Jarl, jarl" – pensé yo- "te has librao porque en Spain pasamos mucho de to este tinglao, que si esto hubiera sido un España-Noruega del mundial, con la fiesta que habéis montao, de aquí no salís con vida…"

Del resto de la noche, me quedo con la frase que soltó mi amigo descubridor de verdades absolutas cuando nos reíamos de todo esto algo más tarde tomando unas copas…

- Si, si, se lo han pasao de p……m……¡Pero al final yo me he quedao sin ver el fútbol!


Y digo yo ¿cómo se pondrá esta gente con una final de Champions???
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AVISO A NAVEGANTES: He habitilado una cuenta de correo para el blog (yupiiiiii, por fiiin! Que corra el vodka!). Está bien clarita aquí a la izquierda...Así que, ahí me tenéis para cualquier cosilla que os apetezca contarme o preguntarme, para ruegos y aclaraciones (las dudas consultadlas con vuestro farmacéutico, conmigo no...) ^^

SAN BRUGÜAL

lunes, 11 de mayo de 2009

Habíamos quedado a las 15:00 horas.

Eran las 14:45 horas e íbamos de camino. Y en ese momento nos llega, vía sms, la noticia:

“¡Se nos ha olvidado comprar el ron!”

Y claro, como nosotros íbamos de camino, pues…si, habéis acertado. Nos cayó encima cual jarro de agua fría la difícil (a la par que entretenida y emocionantísima) misión de comprar una botella de ron en algún pueblo de sierra perdido que nos pillara de paso, un sábado a las tres de la tarde. Eso si es un reto y no los del Calleja!


Minimarket de pueblo number 1:

Pocos minutos después de ser seleccionados para la misión, entramos en un pueblecillo que parecía constar de una sola calle…precisamente la que teníamos que atravesar. Se nos iluminaron los ojillos cuando vimos en una esquinita, el “Todo Charo”… o “Super Charo”… o “Mega Charo”…bah! no sé, something like that! El caso es que la tiendecilla en cuestión poseía un escaparate mínimo repletito de víveres y bebidas varias, luego dedujimos que era el lugar perfecto para llevar a cabo nuestra misión con éxito. Craso error.

Dejamos el coche en la puerta, muy bien aparcadito (con el nuestro ya eran 3 en toda la calle…o lo que es lo mismo, en todo el pueblo) y allá que entramos, esperanzados cual pardillos. En la más absoluta de las penumbras, nos recibió super Charo…o Mega Charo…o ¡vaya usted a saber! Que lo mismo se llamaba Paquita…

Le pedimos el ron a la mujer y se nos queda mirando super sonriente pero sin decir ni mu. Viendo que no tenía previsto moverse y/o hablar en los minutos venideros, decidimos hacer hincapié en nuestra demanda. Ahora si pareció entendernos. Se colocó las gafas (al principio las llevaba caídas sobre la nariz…) y nos preguntó:

(Antes de nada valga una aclaración. Le pedimos una marca en especial: Brugüal).

- ¿Eso es una bebida alcohólica?

- ¡Que bah! Es un jarabe para la tos, mujer!


Venga va, que no le dijimos eso! Sólo asentimos como respuesta. Entonces, ella levantó el brazo con el dedo extendido como si de una aparición del mismísimo Colón se tratara y señaló a nuestra espalda.

Nos giramos y nos encontramos con una miniestantería que contaba en lo alto unas seis o siete botellas: Un par de ellas de anís, otras dos de ponche y dos o tres de whisky.

- Esas son las bebidas alcohólicas que tengo…


Nos miramos entre nosotros y volvimos a mirar la estupenda colección “alcohólica” de Charito (o Paquita…). Al no vernos muy convencidos, intervino de nuevo:

- Si queréis, también tengo cerveza y “a la Coca-cola”. (Literal, my friends!)

Muy educadamente le pedimos que se sirviese de disculparnos y abandonamos tan grotesco local…


Minimarket de pueblo number 2:

Pasados otros tres pueblos, y ya recuperados del shock Post-Paquita (o Charito…) nos encontramos de frente con otro escaparate de semejante pinta que el anterior, pero esta vez, el ron (y el que queríamos en especial) se encontraba entre los productos expuestos. Así que, aparcamos de nuevo y nos sumergimos una vez más en el fabuloso mundo de los ultramarinos de pueblo…

Vamos directos al mostrador y le pedimos al chaval (si, si, que este era jovencillo…tendría unos treinta y pocos, no más…) una botella del anteriormente citado ron en especial:

- Hola, buenas…¿Nos da una botella de Brugüal?
- No.

O_o

Estuve a punto de soltar algo así como “Tiene 30 segundos para explicarse o abro fuego”. Pero en vez de eso, sólo le preguntamos por qué no…

- No tengo.

- Ehhmmm…está ahí – ahora era yo la que señalaba a lo Colón…

El chaval sigue la dirección de mi dedo con la mirada…

- Aaah…pues si, si tengo.



Coge una botella, se la lleva hasta el teléfono y marca un número. Y nosotros ahí, a la rica fosca, esperando…

- Oye! Que soy yo…que cuanto cuesta el ron este del escaparate.............si……..ahm……vale, vale….venga hasta luego.

Cuelga y nos mira.

- Chicos, esperad un segundito, vale? Que ahora me llaman para decirme el precio…es que esto no es mío, ni trabajo aquí, ni na…

- Aaaaaahmmm…

Dadas las circunstancias, lo mejor era esperar. Quién sabe a cuántos kilómetros a la redonda estaba la siguiente bola de dragón, digoooo, botella de ron…

Unos minutos después, el dueño…o el que trabajaba allí…o la mismísima Paquita (o era Charito??) llamó para dar el precio. Un poco inflado, todo sea dicho, que en el Mercamona a mi me sale más baratejo, eh!

Pero por fin teníamos a San Brugüal en nuestros brazos y eso…eso no tiene precio. Amén.

DE MOTOS Y CAMICACES VIEJUNOS

martes, 5 de mayo de 2009

Que susto más sustoso que nos llevamos el otro día mi nene, mi cuñá, mi perrica y la menda leyenda… (Juer, que posesiva que soy, eh! Todos son “mis”…:P)

Íbamos los cuatro tan felices en el car, cantando a todo pulmón eso de: “moving, all the people moving…oooh, moooooooooooving……..” (vale, si, la perra no cantaba, solo nos miraba raro…). Había poco tráfico y todo parecía perfectamente normal…nada nos hacía pensar que ese día, los alumnos de la escuela de camicaces habían salido a hacer prácticas a la calle…

Llegamos a una rotonda y paramos para ceder el paso como buenos ciudadanos, cuando de repente….

Craaaaassssssssshhhhh


Y lo que se “moving” (pero bien “moving”) en ese momento fue el coche…

Acto seguido miramos hacia atrás, pero lo único que veíamos era otro coche parado guardando la distancia de seguridad correspondiente.

¿Qué carajo había sido eso???

Tras unos segundos de confusión, mi chico se inclinó hasta casi comerse el espejo retrovisor con papas y entonces, sólo entonces, lo vió…

- ¡Una moto!

¿Una moto? ¿dónde??? Yo por más que miraba no veía ninguna moto…

Mi chico saltó fuera del coche en algo así como una décima de microsegundo (o menos). La cuñá y yo tardamos algo más en coordinar los movimientos con el enjambre de ideas que se nos pasaban por la cabeza en aquellos momentos…un par de segundillos, tampoco os creáis que mucho más…

Me acerqué a la parte trasera del coche siguiendo los movimientos de mi chico. Y entonces vi la moto…

No la había visto antes porque ¡estaba debajo del coche!!

Eso me impresionó…pero me impresionó aún más cuando al fijarme bien, vi a un hombre en el suelo, pegado al parachoques, intentando levantarse…

Le ayudamos a ponerse en pié asustadísimos sin saber que había pasado…Por suerte, a pesar de que no llevaba casco, sólo parecía tener un par de rasguños en brazos y piernas. Mi cuñá que es médico (bueno…casi médico, está en 6º…es algo así como nuestro DOC…) se ofreció a echar un vistazo a las heridas antes de llevarle al hospital más cercano.
Y fue en ese momento cuando el hombre dio un respingo y empezó a dar voces como un energúmeno.

O_o

Que si nadie iba a llevarle al médico, que si lo único que quería era que arrancara su moto (que por cierto…se la levantamos, pero no había manera de que arrancara…) y bla, bla, bla…

Entonces apareció a nuestro lado la conductora del coche de atrás, diciendo que era imposible que le hubiéramos visto venir porque a ella la había adelantado por la derecha cual misil ruso y había visto perfectamente como no le daba tiempo a frenar y a consecuencia se había estampado contra nuestro coche…

Al oírla, el hombre se enfureció aún más y empezó a renegar, a gritar que era culpa nuestra “por frenar en el ceda” (¿??? Si alguien lo entiende que me lo explique, porfaplease…).

La otra conductora, por su parte, le acusaba de haber estado a punto de hacerla lo mismo a ella en la rotonda anterior, de conducir como un loco…

Nosotros no dábamos crédito a lo que estaba pasando…La verdad es que era una situación un poco surrealista…

Al final, mi chico intercedió, y propuso llamar a la policía, a los seguros y a una ambulancia, en caso de que el buen señor siguiera sin querer que le acercáramos nosotros al hospital (Vale, a simple vista no tenía nada…pero será mejor prevenir, no??).

Y el hombre, al escuchar mentar a la policía y a los seguros se puso más nervioso aún Si, dedujimos que no tenía seguro…y eso además de ir sin casco y de haber provocado el accidente, pues no creo estuviera muy bien visto por la poli, claro…Y el viejuno, lo sabía…así que tras haberse acordado de todos los santos y vírgenes posibles poco a poco se fue tranquilizando…

Y mientras él intentaba por enésima vez arrancar la moto, nosotros comprobamos los daños que había sufrido el coche: prácticamente nulos…un pequeño rozón del neumático de la moto en el parachoques (que esa misma tarde limpiamos con agua y jabón). Y eso fue lo que salvó al jodio motorista viejuno de que llamáramos a la policía y al seguro… (eso y que llegábamos tarde a trabajar…jeje).

Allí se quedó, intentando arrancar la moto…

Nosotros, por nuestra parte, nos fuimos con el teléfono de la testiga-conductoradeatrás en el bolsillo…por si acaso le daba al hombre por tocar la moral después…
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